



La antigua abadía benedictina de Sant Cugat del Vallès fue el
monasterio más importante del condado de Barcelona. Se tienen noticias
de su existencia desde el año 878 en un precepto del rey franco Luís el Tartamudo en el que se cita al abad Ostafredo.
El claustro, del que sabemos que en 1190 estaba todavía en
construcción, conserva la firma del maestro Arnau Cadell, que consta
que vivió en el monasterio.
La construcción de la actual iglesia se inició a mediados del siglo
XII y fue una construcción muy lenta puesto que la fachada principal no
se finalizó hasta el 1337. La capilla de Sant Benet fue decorada en
1688 en estilo barroco por Pascual B. Savall.
Hoy, con la rehabilitación del monasterio abrimos todavía más sus puertas a todos los sancugatenses.
El conjunto de edificaciones del Real Monasterio está formado por la iglesia a la que está adosado el campanario, el clasutro y sus construcciones anexas.
Ante la iglesia se encuentra el palacio abacial. El recinto está todo
él rodeado, hacia el sur y hacia el este, por el muro de la antigua
muralla exterior cuya construcción se inició siguiendo el estilo románico y se terminó en estilo gótico.
La iglesia es de planta basilical y está formada por tres naves,
cinco tramos y tres ábsides semicirculares sin transepto diferenciado.
Entre los contrafuertes del muro de mediodía se construyeron unas
capillas laterales.
Las llaves de la bóveda son elementos escultóricos que marcan la
transición entre el románico y el gótico. El ábside central es de
notable altura y de planta heptagonal; en la parte alta del muro se
forma una banda de arcuaciones lombardas semicirculares. En la pared
sur se abre una extraordinaria ventana románica con ornamentación a
base de capiteles derivados del orden corintio y un tema helicoidal en
la arquivolta exterior. La fachada principal de la iglesia está tratada
como un solo plano interrumpido únicamente por la portada y dos
pequeños contrafuertes que enmarcan el rosetón central.
El claustro es una joya de la arquitectura románica y renacentista en cuyo alrederor se encuentran las diversas dependencias de la vida monacal como la sala capitular
y otras. La galería baja del claustro, de estilo románico, está
cubierta en vuelta de cañón, que se apoya sobre unos importantes
contrafuertes que dividen las galerías y sobre una serie de dobles
columnas con los 144 capiteles
que son lo más destacable del conjunto del Real Monasterio y que
representan un amplio conjunto de motivos temáticos: corintios,
ornamentales, figurados, historiados, etcétera.
La galería alta o galería renacentista es una pieza excelente de
este periodo, a menudo eclipsada por la imponente presencia del
conjunto románico de la galería baja, cuya reciente restauración ha
puesto de manifiesto sus valores arquitectónicos. La forman una serie
de columnas dóricas sobre las que se apoyan las arquivoltas peraltadas,
con una
elegancia y ligereza de proporciones que entronca con la joya del quatrocento que es el Hospital de los Inocentes de Florencia.
Desde aquí puedes acceder al sitio web del Monasterio (no está
adaptado todavía), donde encontrarás toda la información sobre su
historia, el plano director y una colección de imágenes. Aquí te
adelantamos los horarios de visita, la información sobre las visitas guiadas y el plano director.
Más información: ¡¡Visita el sitio web del Monasterio de Sant Cugat!!